¿Cómo resumir en unos renglones algo de lo que podríamos hablar días enteros? El Centro Murga Los Atorrantes de Almagro se fundó el 23 de Marzo de 2000 (imaginen la cantidad de cosas que tenemos para contarles de estos emocionantes diez años).
La murga se soñó en nuestras cabezas desde hace mucho tiempo atrás, pero se materializó verbalmente en una casa "como las de antes" ubicada en la calle Rawson y Humahuaca. Allí fue nuestra primera reunión de directores y entre el humo de cigarrillos y varios esqueletos de cerveza; pusimos en marcha este sueño.
De más está decir que arrancamos de cero (literalmente de cero). Al principio éramos seis, después siete y ni bien formamos un grupo nutrido, nos ganamos el recinto más lindo que tiene el barrio (por lejos): NUESTRA PLAZA ALMAGRO.
A partir de ahí, todo fue crecimiento: la elección de los colores y el nombre en lo de Seba (aunque no había mucho que decidir), la primera rifa, la primera actuación en aquel cumpleaños de 15 en Flores, la segunda actuación (la tercera y todas las demás), el primer ensayo en la plaza y la avalancha de gente "desconocida" para nosotros que vino a darle cuerpo a este bebé que ya por esos días empezaba a gatear.
Con más pilas que nunca, con noches y noches de esfuerzo y con nuestras metas bien claras, llegamos a ensayar seis días a la semana, compramos nuestro propio equipo de sonido y a medida que crecía el sentimiento nos encontramos con el primer carnaval.
Así es como empieza esta historia, de ahí en más subimos un escalón tras otro, "compitiendo" de igual a igual con murgones reconocidísimos y lo más importante de todo: creando nuestro propio estilo atorrante, ya sea en ritmo, letras, canciones, ropa, baile y ese alto grado de estupidez que siempre nos caracterizó.
Ahora acá estamos, pisando fuerte. Aquél bebé le dio paso al monstruo de la Plaza. Ya no gatea, ahora pisa bien fuerte y en cada paso se hace escuchar, se hace sentir.
Con Sebastian Vitola como Director General, Pablo Romano como Director de Bombos y María Eugenia Cambón como Directora de Mascotas, seguimos luchando porque el Carnaval no se apague en nuestras vidas, extrañando horrores a los que se fueron, con Mati en nuestra memoria y con los brazos más abiertos que nunca para los que nos quieran acompañar.
Así se pasa nuestra vida, por suerte. Así preferimos nuestro calendario, de febrero a febrero. Así queremos que nos encuentre el fin, apostando.
